El aroma del rural consciente: Recendo Estudio
Descubre cómo la artesanía gallega y las velas de cera vegetal de Recendo Estudio impulsan el diseño sostenible y la economía en el medio rural.
La palabra gallega recendo alude a ese aroma sutil, agradable y envolvente que impregna un espacio y queda grabado en la memoria. Bajo esta premisa nace Recendo Estudio, un proyecto artesanal impulsado en Galicia por Ana y Andrea, madre e hija, que ejemplifica cómo el medio rural puede ser el escenario perfecto para iniciativas contemporáneas, sostenibles y con identidad propia.
Lejos de la producción industrial en serie, este taller apuesta por una manufactura pausada de velas de cera de soja, mikados y piezas decorativas que dialogan de forma honesta con la naturaleza.
Materias primas botánicas y respeto por los ciclos del entorno
El núcleo del modelo de Recendo Estudio radica en la coherencia ecológica de sus componentes. Frente al uso hegemónico de parafinas derivadas del petróleo, el taller opta por ceras cien por cien vegetales y biodegradables que garantizan una combustión limpia, libre de toxinas, parabenos y derivados sintéticos perjudiciales para la calidad del aire en el hogar.
Esta filosofía se extiende tanto a las fragancias como al diseño de los recipientes. Los perfiles aromáticos toman inspiración directa de la botánica y el paisaje (evocando notas herbales, florales y amaderadas como el higo silvestre, el cedro o el azahar), mientras que los envases de vidrio y cerámica están pensados para ser reutilizados indefinidamente, reduciendo al mínimo la generación de residuos y prescindiendo de plásticos de un solo uso.
Diversificación económica y arraigo intergeneracional
La verdadera prosperidad de las áreas rurales pasa por ampliar su tejido productivo más allá de los sectores primarios tradicionales, integrando diseño, comercio digital y oficios creativos. Desde su sede en Curtis, Recendo demuestra que es viable estructurar un modelo de negocio ético, familiar e intergeneracional capaz de proyectarse hacia el exterior sin perder sus raíces comarcales.
Además, el estudio refuerza la economía local tejiendo alianzas con otros talleres artesanos y ceramistas de la zona para el desarrollo de colecciones exclusivas. Esta dinámica no solo fija valor y talento en el territorio, sino que educa a quienes consumen en el aprecio por los procesos manuales, la trazabilidad de los materiales y la importancia de apoyar iniciativas que revitalizan el entorno rural desde la sensibilidad y el cuidado ambiental.
Proyectos como Recendo Estudio demuestran que la sostenibilidad del rural también se defiende a través del diseño consciente, transformando materias nobles en objetos cotidianos que nos conectan con el ritmo pausado de la tierra.






